INSTALACIONES
Una vez tomada la firme decisión de criar roedores, el primer dilema que uno se plantea es, ¿como y donde se pueden criar roedores?
Cualquier tienda especializada en animales dispondrá de amplia variedad de jaulas para roedores; las hay de diferentes formas y tamaños. A menudo se suele pedir consejo al encargado de la tienda, pero siempre hay que tener en cuenta que no por trabajar ahí implica que vaya a tener un conocimiento adecuado acerca de los requerimientos de animales, puede tenerlo, pero no necesariamente.
Normalmente las jaulas que se compran en las tiendas constan de una bandeja de planta rectangular que suele ser de plástico, y un armazón a modo de reja, con dos pinzas para acoplar perfectamente el armazón metálico a la bandeja, y una abertura a modo de “puerta”, para introducir o sacar fácilmente el roedor. Esta reja permite acoplar un bebedero sujeto por una anilla a la reja, por lo que a primera vista puede parecer una buena opción a la hora de decidir donde alojar los roedores.
Sin embargo, en función de la experiencia que he ido obteniendo con el paso del tiempo, he observado que no todo son ventajas: los roedores les gusta excavar, y así el sustrato como arena absorbente puede salir fácilmente por encima de la bandeja de plástico, ensuciando alrededor de la jaula, tanto de sustrato, como de restos de comida, heces, etc.
Otro problema que puede ocurrir es que las pinzas que sirven para sujetar la reja de la parte superior a la bandeja suele ser de plástico, y a la larga, puede ser desgastada e incluso devorada por los roedores, debido a su incesante habito de roer todo aquello que pueden, dejando así la jaula inservible.
Se cuenta como otra desventaja el precio elevado en función del producto al que suelen estar estas jaulas en las tiendas especializadas; la mayoría de las tiendas tienen las jaulas a unos precios que no están acordes con lo que son, simples jaulas, y se puede decir que las ponen a precios caros, algunas muy caros, buscando el desembolso del comprador eventual, y no el criador aficionado que requiere mas jaulas que una.
La otra opción para la cría de roedores es construir de alguna forma las jaulas donde se van a alojar a los animales. Sobre esto se ha escrito mucho, hay muchas técnicas y variedades, algunas mas eficientes que otras, y todas con sus ventajas e inconvenientes.
En este articulo nos centraremos en un tipo que sea eficiente, asequible a cualquier bolsillo, fácil de limpiar, y que reúna un mayor numero de ventajas. En un apartado especifico hablaremos mas detenidamente sobre este tipo de jaula.
1. EJEMPLO DE JAULA
Aun existiendo muchos tipos de jaulas para roedores, se propone un ejemplo de jaula, sin depreciar el resto, para no aumentar en demasía el texto, invitando al lector ha innovar y modificar en la medida de lo posible el diseño. Un ejemplo de jaula o contenedor para roedores consta en este caso de varias partes, elegidas por su conjugación de eficiencia, precio, calidad y practicidad:
-Táper de plástico
-Malla metálica
-Bebedero o biberón para roedores
-Alambre
Estos materiales se pueden obtener fácilmente en muchos establecimientos, y no representa un gasto excesivo; si requerirá no obstante cierto tiempo y dedicación.
El táper ha de ser plástico duro y transparente, para permitir una rápida y fácil observación en cualquier momento; al elegir un táper, se evita que el sustrato salga de la jaula cuando los roedores se pongan a escarbar. Se practica una abertura en la tapa del táper a modo de ventana para permitir una buena transpiración; se recubre por la parte interna con malla metálica, de grosor variable pero rígida, y con porosidad adecuada al tamaño de los animales que se vayan a alojar ahí; no debe permitir escape alguno. Aparte, también funcionara como soporte para el bebedero, de forma que se pueda introducir el biberón a través de la malla y facilitar el agua necesario a los animales.
De esta forma se obtiene una jaula que se adapta a las necesidades de animales y criador, facilitando su manejo y limpieza.
2. SUSTRATO
También existen diferentes opiniones sobre el sustrato a utilizar. Esto depende de la experiencia de cada persona, y realmente existen varias respuestas validas. En este apartado se propone un sustrato con varios componentes organizados en capas, cuya razón la ha dictaminado la experiencia. Los materiales necesarios son:
· Arena absorbente para gatos
· Viruta de madera
· Papel
La arena es la primera capa del sustrato, y su función es absorber liquido y retener olor. Se reparte uniformemente en una capa de grosor variable, en función de los animales y la altura del táper.
Es aconsejable que la arena de gato utilizada no sea perfumada, pues los roedores poseen buen olfato y el olor extraño y químico contribuiría a confundirlo y aumentar el estrés.
Como desventaja de este sustrato he observado que suele levantar algo de polvo hasta que la arena se asienta, así que este modelo sigue sin ser el perfecto.
Una vez dispuesta la arena, se dispone una capa de virutas de madera especiales para animales, es decir, libre de agentes químicos que puedan resultar nocivos para los animales; se suele conseguir en tiendas especializadas en animales o carpinterías. Nota: no sirve como sustrato la viruta de madera de aglomerado, pues esta tratada con agentes químicos perjudiciales para los animales.
Esta es la base del sustrato principal, aunque se puede añadir listas de papel de periódico, con el fin de que los roedores puedan construir un nido, ayudando a las futuras crías a no dispersarse por la jaula, lo que podría desembocar en su muerte. Como complemento es aconsejable disponer así mismo un comedero, como opción se propone la base de las botellas de plástico, pues son desechables y fáciles de conseguir.
Así se obtiene una jaula practica y eficiente; con esto no se invita al desentendimiento sobre la misma, pues aun teniendo muchas ventajas, ha de tenerse en cuenta que necesitara algún mantenimiento; es el propio criador el que ha de comprobar regularmente el estado de cada una de las jaulas, y comprobar que cada una reúne las condiciones adecuadas para contener roedores; estos suelen roer con asiduidad, y a la menor oportunidad practicaran una apertura en la jaula.
3. FACTORES AMBIENTALES
No solo el tipo de jaula es importante, también lo son otros factores: la habitación donde se ubiquen los animales ha de reunir algunas condiciones, que influirán de distinta manera en el bienestar de los animales; el habitáculo ha de estar bien aireado, en tanto en cuanto los animales necesitan una renovación diaria de aire, para que no se vicie, es decir, que no aumente anormalmente la concentración de CO2, ya que esto influiría negativamente no solo en nuestros animales, sino en cualquier ser vivo; asimismo, los animales no deben disponerse en un habitáculo donde haya mucho ruido, pues este influiría negativamente aumentando el estrés.
Lo ideal es que las jaulas se dispongan de forma que sea fácil acceder a ellas, que sea fácil de limpiar la habitación donde se alojen, y estén todos los utensilios de uso frecuente a mano y ordenados; esto se consigue teniendo la estancia ordenada, sin cosas innecesarias ocupando espacio e impidiendo una limpieza fácil y ordenada, y disponiendo las jaulas de forma agrupada y compacta.
Otros factores a tener en cuenta son:
FOTOPERIODO:
El termino fotoperiodo hace referencia al numero de horas de luz/sombra al que se exponen los animales. Teniendo en cuenta la biología de los roedores, es muy importante cuidar este parámetro, pues determina diferentes periodos, tales como el de cría, respuestas hormonales, etc. Lo normal suele ser 12 horas de luz/12 horas de sombra, aunque dependiendo de distintas necesidades estos ciclos pueden variar. Una solución valida es disponer los animales cerca de un foco de luz natural, como por ejemplo una ventana, de forma que dicho parámetro queda satisfecho de forma fácil y practica. Otra opción para los que no dispongan de luz natural es utilizar un temporizador diario que encienda y apague automáticamente un foco de luz que permita a los animales diferenciar claramente las horas de luz de las de sombra.
A tono informativo, indicar que existen variaciones del ciclo en función de diferentes requerimientos, aunque no profundizaremos mas sobre el fotoperiodo en este articulo.
TEMPERATURA:
La temperatura es otro factor a tener en cuenta, aunque no es tan importante como el fotoperiodo. Los animales se dan cuenta de la estación del año en la que están en función del fotoperiodo y la temperatura, que deben ir sincronizados, y que les marcan los ciclos biológicos de desarrollo, cría, hibernación (solo en animales invernantes), etc.
En lo que respecta a los roedores, hay que resaltar que debe ser regular, con valores ni muy altos ni bajos, en torno a los 20º C, pudiendo subir o bajar en función de la estación del año, aunque por normal general no es conveniente que baje de 10º C ni que alcance los 30º C.
HUMEDAD:
No es un factor demasiado importante, debido a la amplitud del rango de humedad relativa dentro del que realizan su actividad metabólica y biológica normal. Valores comprendidos entre 20 y 80 por ciento, no inhiben ninguna función vital.
HIGIENE:
Es muy necesaria para la supervivencia de los animales. Manteniendo una buena higiene de forma regular se impide la proliferación de microbios patógenos, reduciendo notablemente el foco de infección potencial que supone mantener animales en cautividad.
Respecto a la frecuencia sobre la que se debe realizar una limpieza completa de las instalaciones, existen diversas opiniones, aquí me limitare a decir que es necesario mantener un nivel higiénico aceptable, y es el propio criador, el que ha de decidir guiado por su responsabilidad, la frecuencia con la que ha de limpiar sus instalaciones.
El termino instalaciones hace referencia no solo a las jaulas y terrarios en los que se mantienen a los animales, sino también el emplazamiento donde viven.
Una de las ventajas de criar roedores que sirvan como alimento para reptiles, es que se puede establecer cierto rango de confianza en torno a la salud de los animales. Esta ventaja hay que maximizarla en lo posible, pues se evitaran sorpresas desagradables; los roedores pueden hospedar parásitos externos e internos, y aunque no se vean a primera vista, pueden ser un vector de contaminación. Conviene por tanto ser observador y no relajarse en demasía respecto al estado de higiene y salud de los animales.