Introducción

Reciben el nombre genérico de roedores determinados mamíferos, siendo su principal característica la dentición: los roedores tienen un único par de incisivos en cada mandíbula; estos son anchos, curvados o semicirculares, tienen el extremos terminado terminado en un borde afilado, a modo de cincel y el animal los utiliza para roer. La superficie frontal de cada incisivo esta formada por esmalte duro, mientras que la posterior esta compuesta por dentina blanda, que es la zona que se desgasta cuando el animal roe, de tal manera que dicho desgaste mantiene el borde cincelado y cortante. Este hecho esta relacionado con la presencia de cavidades abiertas de la pulpa del diente, lo cual produce el crecimiento continuo de los incisivos y por tanto, la necesidad de un desgaste también continuo del extremo de estos. De ahí que pasen mucho de su tiempo royendo, pues este desgaste de los incisivos le permite cerrar la boca; si no fuera así, los incisivos tendrían a crecer con el tiempo y molestar enormemente a los animales.

Los roedores no tienen caninos y hay un espacio (el diastema) entre los incisivos y los molares. La articulación mandibular esta dispuesta de tal manera que los incisivos puedan situarse hacia delante, en disposición de roer, o hacia atrás, para que los molares puedan masticar. Tanto los labios como los incisivos forman un mecanismo de utilidad muy diversa; no solo se emplean para recoger alimento, sino también para construir nidos o excavar madrigueras. Además, la mayoría de los roedores también se caracterizan por tener unas orejas bien desarrolladas.

Los roedores son el orden con mas especies dentro del grupo de los mamíferos; hay mas de 400 géneros y unas 2000 especies. Están adaptado s a vivir en todo tipo de hábitats terrestres, y se distribuyen por todo el mundo, por lo que se dicen que son cosmopolitas. Los roedores se dividen en tres grandes grupos:

· Suborden esciuromorfos

· Suborden miomorfos

· Suborden histricomorfos

Incluye familias tan conocidas como ardillas, ardillas voladoras, marmotas, castores, ratones con abazones, hámster, lemmings, ratones, ratas, lirones, jerbos, puercoespines, cobayos, maras, agutís, pacas, chinchillas, falsas nutrias, tuco-tucos y cientos de especies menos conocidas.

Nutrición

La dieta alimenticia que aportemos a los roedores es primordial para su salud y la salud de los animales que los consuman; ha de ser una dieta equilibrada en la medida de lo posible, y por tanto, hay que conocer los requerimientos nutricionales de cada animal.

Los roedores tienen incisivos de crecimiento continuo, y necesitan roer; por tanto, necesitan una dureza relativa en su dieta, con el fin de que puedan controlar sus piezas dentarias.

En general, los componentes de la dieta de roedores son:

-Proteínas: algunas son esenciales; son necesarias para generar musculatura, distintas estructuras, y secreción de leche en el caso de roedores hembra adultos.

Ante una carencia de proteínas, los efectos perjudiciales son varios: se ralentiza el crecimiento, probabilidad de canibalismo, peleas, crías pequeñas, y riesgo de que las crías sean devoradas por roedores adultos que compartan alojamiento.

Las proteínas en el caso de los roedores pueden tener distintas procedencias:

-Animal: harinas, carne, leche deshidratada, pienso para perros, gatos.

-Vegetal: harina de semilla de soja, harinas cereales; el pan es una buena fuente de harinas cereales. También se usan vegetales como frutas y hortalizas.

-Carbohidratos y lípidos: son muy necesarios, aportan energía y reserva de energía. El metabolismo de los roedores es muy alto, esto quiere decir que consumen gran cantidad de hidratos de carbono al día, por lo que la fuente de azucares no puede faltar en su dieta.

Alimentos como pan, piensos compuestos, frutos secos, vegetales como frutas, verduras y hortalizas, son buenas fuentes de carbohidratos y lípidos.

-Vitaminas: de forma regular ha de suministrarse un aporte extra de vitaminas, pues su falta puede acarrear graves consecuencias. Estas vitaminas se pueden aportar de distintas formas: las hay que se pueden administrar disueltas en el agua, o de forma sólida mezclada con la comida. Mención particular a la vitamina E, pues favorece la reproducción.

-Agua: imprescindible. Nunca debe faltar, y se toma de forma libre. Ha de renovarse con frecuencia.

Reproducción

La reproducción esta regulada principalmente por el nivel de unas hormonas sexuales conocidas genéricamente como feromonas: son sustancias químicas volátiles liberadas por el organismo que influyen en procesos fisiológicos de otro organismo de misma especie. Su origen es el resultado del metabolismo de hormonas esteroideas, como por ejemplo testosterona y andrógenos.

Afectan a conducta sexual y a la ovulación, mediante una serie de respuestas de órganos a diferentes niveles. Como nota añadir que en algunas especies como los hamsters puede influir en un aumento de la agresividad.

Merece la pena comentar un efecto de las feromonas que el criador encuentre útil; en ratones de laboratorio, si se expone un ejemplar hembra en los primeros momentos de gestación ante un ejemplar macho diferente al que la fecundo, la gestación se bloquea y se produce reabsorción de embriones, con lo que se pueden perder camadas enteras. Este fenómeno se conoce como Efecto Bruce y es mas acusado en cepas de hembras consanguíneas (relacionadas genéticamente).

Cuando los niveles hormonales sexuales alcanzan su pico máximo los ejemplares experimentan la necesidad de reproducirse; existen ciertos comportamientos característicos que expresan este estado y que pueden ser observados sin demasiada dificultad: los ejemplares hembra adoptan una postura conocida como lordosis en la que la hembra esta totalmente receptiva; consiste en un arqueamiento de la columna vertebral, y una bajada de la cabeza. Este comportamiento puede ser identificado y aprovechado por el criador para saber que hembra esta receptiva y tenerlo en cuenta de cara a futuras producciones.

Las feromonas (principales hormonas sexuales) necesitarían todo un capitulo debido a su importancia y repercusión en los organismos, por lo que debido a la naturaleza de este articulo no ampliaremos mas, dejando la opción de describir estas hormonas en otro articulo.

Aspectos relacionados con la reproducción en roedores:

Como antes se comento, los roedores presentan celos o estros recurrentes (poliéstricos), esto quiere decir que se pueden estar reproduciendo a lo largo de todo el año; hay que tenerlo en cuenta y saber también que las hembras suelen parir varias crías por camada, cuyo numero varia de dos a mas de diez en algunos casos; esto dependerá del estado de salud de la hembra, de su alimentación, y el estrés al que este sometida. No hay que olvidar que estos animales son capaces de llegar al canibalismo si se ven sometidos a diferentes carencias, como deficiencia de espacio, de alimento, vitaminas, o simplemente competencia. Normalmente la hembra permanecerá cuidando su camada y solo se alejara momentáneamente para satisfacer sus necesidades; en este tiempo no suele pasarle nada a las crías, pero hay que tener en cuenta que si hay otra hembra en gestación o incluso un macho compitiendo por alimento o por el poco espacio en el que estén confinados puede atacar a las crías. Por tanto siempre hay que tener en mente cuando una hembra tenga descendencia que el alimento y agua nunca deben faltar, ni tampoco sobresaturar la jaula con demasiados ejemplares.

Un aspecto muy interesante que se da en los ratones de laboratorio es el fenómeno de celo postparto: se trata de un fenómeno reproductivo en el que la hembra, en las horas consecutivas al parto, experimenta un nuevo celo en el que esta receptiva para la copula y gestación. Esto puede ser aprovechado para una cría intensiva, pues mientras amamanta a las crías puede estar gestando su próxima camada.

Cría

INSTALACIONES

Una vez tomada la firme decisión de criar roedores, el primer dilema que uno se plantea es, ¿como y donde se pueden criar roedores?

Cualquier tienda especializada en animales dispondrá de amplia variedad de jaulas para roedores; las hay de diferentes formas y tamaños. A menudo se suele pedir consejo al encargado de la tienda, pero siempre hay que tener en cuenta que no por trabajar ahí implica que vaya a tener un conocimiento adecuado acerca de los requerimientos de animales, puede tenerlo, pero no necesariamente.

Normalmente las jaulas que se compran en las tiendas constan de una bandeja de planta rectangular que suele ser de plástico, y un armazón a modo de reja, con dos pinzas para acoplar perfectamente el armazón metálico a la bandeja, y una abertura a modo de “puerta”, para introducir o sacar fácilmente el roedor. Esta reja permite acoplar un bebedero sujeto por una anilla a la reja, por lo que a primera vista puede parecer una buena opción a la hora de decidir donde alojar los roedores.

Sin embargo, en función de la experiencia que he ido obteniendo con el paso del tiempo, he observado que no todo son ventajas: los roedores les gusta excavar, y así el sustrato como arena absorbente puede salir fácilmente por encima de la bandeja de plástico, ensuciando alrededor de la jaula, tanto de sustrato, como de restos de comida, heces, etc.

Otro problema que puede ocurrir es que las pinzas que sirven para sujetar la reja de la parte superior a la bandeja suele ser de plástico, y a la larga, puede ser desgastada e incluso devorada por los roedores, debido a su incesante habito de roer todo aquello que pueden, dejando así la jaula inservible.

Se cuenta como otra desventaja el precio elevado en función del producto al que suelen estar estas jaulas en las tiendas especializadas; la mayoría de las tiendas tienen las jaulas a unos precios que no están acordes con lo que son, simples jaulas, y se puede decir que las ponen a precios caros, algunas muy caros, buscando el desembolso del comprador eventual, y no el criador aficionado que requiere mas jaulas que una.

La otra opción para la cría de roedores es construir de alguna forma las jaulas donde se van a alojar a los animales. Sobre esto se ha escrito mucho, hay muchas técnicas y variedades, algunas mas eficientes que otras, y todas con sus ventajas e inconvenientes.

En este articulo nos centraremos en un tipo que sea eficiente, asequible a cualquier bolsillo, fácil de limpiar, y que reúna un mayor numero de ventajas. En un apartado especifico hablaremos mas detenidamente sobre este tipo de jaula.

1. EJEMPLO DE JAULA

Aun existiendo muchos tipos de jaulas para roedores, se propone un ejemplo de jaula, sin depreciar el resto, para no aumentar en demasía el texto, invitando al lector ha innovar y modificar en la medida de lo posible el diseño. Un ejemplo de jaula o contenedor para roedores consta en este caso de varias partes, elegidas por su conjugación de eficiencia, precio, calidad y practicidad:

-Táper de plástico

-Malla metálica

-Bebedero o biberón para roedores

-Alambre

Estos materiales se pueden obtener fácilmente en muchos establecimientos, y no representa un gasto excesivo; si requerirá no obstante cierto tiempo y dedicación.

El táper ha de ser plástico duro y transparente, para permitir una rápida y fácil observación en cualquier momento; al elegir un táper, se evita que el sustrato salga de la jaula cuando los roedores se pongan a escarbar. Se practica una abertura en la tapa del táper a modo de ventana para permitir una buena transpiración; se recubre por la parte interna con malla metálica, de grosor variable pero rígida, y con porosidad adecuada al tamaño de los animales que se vayan a alojar ahí; no debe permitir escape alguno. Aparte, también funcionara como soporte para el bebedero, de forma que se pueda introducir el biberón a través de la malla y facilitar el agua necesario a los animales.

De esta forma se obtiene una jaula que se adapta a las necesidades de animales y criador, facilitando su manejo y limpieza.

2. SUSTRATO

También existen diferentes opiniones sobre el sustrato a utilizar. Esto depende de la experiencia de cada persona, y realmente existen varias respuestas validas. En este apartado se propone un sustrato con varios componentes organizados en capas, cuya razón la ha dictaminado la experiencia. Los materiales necesarios son:

· Arena absorbente para gatos

· Viruta de madera

· Papel

La arena es la primera capa del sustrato, y su función es absorber liquido y retener olor. Se reparte uniformemente en una capa de grosor variable, en función de los animales y la altura del táper.

Es aconsejable que la arena de gato utilizada no sea perfumada, pues los roedores poseen buen olfato y el olor extraño y químico contribuiría a confundirlo y aumentar el estrés.

Como desventaja de este sustrato he observado que suele levantar algo de polvo hasta que la arena se asienta, así que este modelo sigue sin ser el perfecto.

Una vez dispuesta la arena, se dispone una capa de virutas de madera especiales para animales, es decir, libre de agentes químicos que puedan resultar nocivos para los animales; se suele conseguir en tiendas especializadas en animales o carpinterías. Nota: no sirve como sustrato la viruta de madera de aglomerado, pues esta tratada con agentes químicos perjudiciales para los animales.

Esta es la base del sustrato principal, aunque se puede añadir listas de papel de periódico, con el fin de que los roedores puedan construir un nido, ayudando a las futuras crías a no dispersarse por la jaula, lo que podría desembocar en su muerte. Como complemento es aconsejable disponer así mismo un comedero, como opción se propone la base de las botellas de plástico, pues son desechables y fáciles de conseguir.

Así se obtiene una jaula practica y eficiente; con esto no se invita al desentendimiento sobre la misma, pues aun teniendo muchas ventajas, ha de tenerse en cuenta que necesitara algún mantenimiento; es el propio criador el que ha de comprobar regularmente el estado de cada una de las jaulas, y comprobar que cada una reúne las condiciones adecuadas para contener roedores; estos suelen roer con asiduidad, y a la menor oportunidad practicaran una apertura en la jaula.

3. FACTORES AMBIENTALES

No solo el tipo de jaula es importante, también lo son otros factores: la habitación donde se ubiquen los animales ha de reunir algunas condiciones, que influirán de distinta manera en el bienestar de los animales; el habitáculo ha de estar bien aireado, en tanto en cuanto los animales necesitan una renovación diaria de aire, para que no se vicie, es decir, que no aumente anormalmente la concentración de CO2, ya que esto influiría negativamente no solo en nuestros animales, sino en cualquier ser vivo; asimismo, los animales no deben disponerse en un habitáculo donde haya mucho ruido, pues este influiría negativamente aumentando el estrés.

Lo ideal es que las jaulas se dispongan de forma que sea fácil acceder a ellas, que sea fácil de limpiar la habitación donde se alojen, y estén todos los utensilios de uso frecuente a mano y ordenados; esto se consigue teniendo la estancia ordenada, sin cosas innecesarias ocupando espacio e impidiendo una limpieza fácil y ordenada, y disponiendo las jaulas de forma agrupada y compacta.

Otros factores a tener en cuenta son:

FOTOPERIODO:

El termino fotoperiodo hace referencia al numero de horas de luz/sombra al que se exponen los animales. Teniendo en cuenta la biología de los roedores, es muy importante cuidar este parámetro, pues determina diferentes periodos, tales como el de cría, respuestas hormonales, etc. Lo normal suele ser 12 horas de luz/12 horas de sombra, aunque dependiendo de distintas necesidades estos ciclos pueden variar. Una solución valida es disponer los animales cerca de un foco de luz natural, como por ejemplo una ventana, de forma que dicho parámetro queda satisfecho de forma fácil y practica. Otra opción para los que no dispongan de luz natural es utilizar un temporizador diario que encienda y apague automáticamente un foco de luz que permita a los animales diferenciar claramente las horas de luz de las de sombra.

A tono informativo, indicar que existen variaciones del ciclo en función de diferentes requerimientos, aunque no profundizaremos mas sobre el fotoperiodo en este articulo.

TEMPERATURA:

La temperatura es otro factor a tener en cuenta, aunque no es tan importante como el fotoperiodo. Los animales se dan cuenta de la estación del año en la que están en función del fotoperiodo y la temperatura, que deben ir sincronizados, y que les marcan los ciclos biológicos de desarrollo, cría, hibernación (solo en animales invernantes), etc.

En lo que respecta a los roedores, hay que resaltar que debe ser regular, con valores ni muy altos ni bajos, en torno a los 20º C, pudiendo subir o bajar en función de la estación del año, aunque por normal general no es conveniente que baje de 10º C ni que alcance los 30º C.

HUMEDAD:

No es un factor demasiado importante, debido a la amplitud del rango de humedad relativa dentro del que realizan su actividad metabólica y biológica normal. Valores comprendidos entre 20 y 80 por ciento, no inhiben ninguna función vital.

HIGIENE:

Es muy necesaria para la supervivencia de los animales. Manteniendo una buena higiene de forma regular se impide la proliferación de microbios patógenos, reduciendo notablemente el foco de infección potencial que supone mantener animales en cautividad.

Respecto a la frecuencia sobre la que se debe realizar una limpieza completa de las instalaciones, existen diversas opiniones, aquí me limitare a decir que es necesario mantener un nivel higiénico aceptable, y es el propio criador, el que ha de decidir guiado por su responsabilidad, la frecuencia con la que ha de limpiar sus instalaciones.

El termino instalaciones hace referencia no solo a las jaulas y terrarios en los que se mantienen a los animales, sino también el emplazamiento donde viven.

Una de las ventajas de criar roedores que sirvan como alimento para reptiles, es que se puede establecer cierto rango de confianza en torno a la salud de los animales. Esta ventaja hay que maximizarla en lo posible, pues se evitaran sorpresas desagradables; los roedores pueden hospedar parásitos externos e internos, y aunque no se vean a primera vista, pueden ser un vector de contaminación. Conviene por tanto ser observador y no relajarse en demasía respecto al estado de higiene y salud de los animales.

Parásitos más comunes


Un roedor sano debe tener el pelo lustroso, moverse con normalidad y comer, así como desarrollar sus funciones biológicas normales; cualquier irregularidad en estos parámetros puede ser indicio de enfermedad o parasitismo.

Los roedores pueden albergar diferentes tipos de parásitos, ya sea de forma externa o interna; normalmente los externos son ácaros, entre los que se cuentan pulgas, garrapatas y piojos; todos ellos se alimentan de la sangre del hospedador sin dar nada a cambio, y pueden ser vectores o transmisores de infecciones si anteriormente han succionado sangre de un animal enfermo. Por eso mismo, ante el menor indicio de que cualquier animal pueda estar infectado con un parásito es necesario aislarlo inmediatamente para impedir la infección a otros animales, y tratar de desparasitarlo con la mayor prontitud y efectividad posible. La mejor opción es descartar cualquier animal que sea portador de parásitos, pues siempre cabe la posibilidad de que tras la búsqueda de parásitos externos entre el pelaje del roedor infectado se nos haya escapado alguno, con el consiguiente riesgo de infección al resto. No obstante existen buenos desparasitadores cutáneos, y cualquier veterinario debería ser capaz de aconsejarnos el mas conveniente en función del parásitos y las características de cada animal.

Respecto a los parásitos internos comunes en animales predominan animales del orden nematodos y platelmintos, que son gusanos parásitos del sistema digestivo, y parásitos protozoos que no se ven a simple vista y pueden afectar a órganos importantes del organismo, pudiendo causar incluso la muerte. La regla de oro es ante el menor indicio de parasitosis es aislar los animales infectados del resto y consultar un veterinario, pues este puede recomendar distintas soluciones en función del parásito y la situación particular de cada criador.